Publicidad

domingo, julio 28, 2013

PROMETEO

Prometeo fue el Titán que amó al hombre. Como criatura distinta de las demás, dotada de inteligencia, el hombre despertó en Prometeo el cariño y lo demostró primero enseñando al hombre a engañar a los dioses. La mejor parte de los sacrificios se la daba el hombre a los dioses, pero Prometeo les enseñó a quedarse con lo bueno y dejar a los dioses la parte más aparente pero menos válida de la carne sacrificada. Además y mucho más importante, Prometeo le dio el fuego a los humanos a pesar de que Zeus se lo había prohibido. El fuego contribuyó al desarrollo de la humanidad más que ninguna otra cosa, pero por ello Prometeo fue castigado con uno de esos eternos castigos típicos de los dioses griegos: un águila comería su hígado cada día y le volvería a crecer cada noche.

Basado en este mito, Esquilo construye su Prometeo encadenado, presentando a Prometeo castigado en las rocas del Caúcaso y portador de noticias sobre el derrocamiento futuro de Zeus. Prometeo es continúamente castigado por su condición de conocedor del futuro y benefactor de la humanidad. Pero no revela sus secretos ni se arrepiente de sus actos.

Mary Shelly concibió su Frankstein con el subtitulo de El moderno Prometeo, porque según ciertas versiones, Prometeo amaba tanto a la humanidad por haberla modelado él mismo. De la misma manera Víctor Frankstein modela a su hombre que acabará como muchos de los humanos siendo un monstruo.

Prometeo también es utilizado por Extremoduro en una canción del disco Ágila. Prometeo es el protagonista de la canción, que ha recibido por parte de una mujer una herida que como la del Titán mítico cierra y abre con la sucesión de los días y las noches. Pero la de este hombre cierra de noche (con la carga que la noche trae consigo, alcohol, droga, olvido) y abre cada día, cuando se cruza con la mujer que le saluda con un: no sufras Prometeo.

Muchas otras obras ha generado el mito de Prometeo: pintura y escultura han tratado el tema del Titán en multitud de ocasiones y muchas representaciones del gigante griego, sobre todo durante el renacimiento y el barroco.




No hay comentarios: