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domingo, octubre 24, 2010

OLVIDO. FINAL.

Y después sólo será el olvido. La nada. No habrá nada entre tú y yo, no habrá ya mensajes, ni palabras, no habrá nada. No escribiré ya palabras para ti. Escribiré sólo para otras. Tal vez para quien siempre quise escribir. Y tú vivirás como querías en tu ciudad pequeña, a su lado. Y yo viviré como pueda, improvisando cada vez. Y no nos cruzaremos nunca más. Y no sabremos nunca más qué es del otro, cómo es el otro. Y después sólo será el olvido. De todas las palabras que escribí para ti. De todas las palabras que usaste para él.



sábado, octubre 23, 2010

SÓLO EN ESE MOMENTO

Y sucederá que yo dejaré de existir para ti. Y seré sólo un nombre más en tu teléfono, un número que hace mucho que no usas. Seré un recuerdo de un tiempo antiguo, un recuerdo falso como todos, un recuerdo que inventarás cada vez que lo pienses. Seré un montón de palabras que recordarás alguna vez porque él te las dirá, recuerdas, cariño, cuando me dijiste aquello, y tú pensarás en que esa palabra es falsa, pero que no es mentira, porque la sientes aunque no sea tuya. Y sólo en ese momento yo seré yo para ti. Y pensarás en mí como pensaste una vez. Y alguna vez confundirás un beso y al ir a dárselo a él lo estarás pensando para mí.



domingo, octubre 17, 2010

EN OTROS DÍAS

En otros días la búsqueda de la felicidad tendrá lugar en otros sitios, serán otras las que la realicen, tal vez, las que la consigan. Será la búsqueda lo divertido, y se repetirá en días sucesivos, días que tal vez yo no veré, pero sabré de ellos. Será esa siempre la ventaja de los mensajes que se cruzan. Y no tendré que ver en esa felicidad, pero de cierta forma seré participe de ella, igual que soy participe de la que será tuya, y de tu futura tristeza. Seré participe de todo, espectador o lector de la realidad, comentarista. Pero aunque sea partícipe de ella y pueda de una manera lateral llegar a sentirla, sólo habrá una que desee compartir. Y tendré muy claro la que será.


sábado, octubre 16, 2010

DÍAS PEORES

Y llegarán días peores. Días en que todo se estropeará, en los que él ya no te parecerá el hombre que era, que no te parecerá el mejor de todos los hombres, el único posible. Y oirás en tu cabeza las palabras que yo tal vez dije una vez, o que al menos tú recuerdas como mías, oirás que no hay hombres mejores, si no hombres, circunstancias, momentos. Y pensarás en otras circunstancias y momentos y buscarás entre tus libros uno que te recuerde eso, que te recuerde otros momentos, circunstancias, hombres, que tal vez incluso te recuerde a mí. Y vivirás mundos ficticios como aquellos que tú podías o creías vivir en mis mensajes. Mientras tanto seguirá la realidad su curso, en días peores y mejores, como siempre.


domingo, octubre 10, 2010

OTOÑO

Lloverá el otoño en tu ciudad pequeña mientras sigue tu vida. Y en algún momento de aburrimiento pensarás a veces en mí, no como salvación, no como diferente, sino como una forma antigua y efectiva de pasar el tiempo. No pasearás las calles mojadas como hacías conmigo, mientras hablabas y yo escuchaba. Pero sólo yo sé que callaba. Tú siempre pensarás que hablábamos. Y en esos días mojados y aburridos pensarás en mandarme un mensaje mientras esperas a que él llegué de trabajar. Te dirás que podrás abatir ese aburrimiento actual y el posterior, dejando ese mensaje por ahí, escrito para él. Pero en mi ciudad, también mojada, el otoño me habrá quitado las ganas de escribir.


sábado, octubre 09, 2010

RAZONES CONOCIDAS

Y todo se irá pareciendo a aquello otro que ya viví contigo. Un día ella escribirá en mi teléfono su número y su nombre y yo no seré quien le envíe el primer mensaje. Yo seré el que conteste siempre, el que espere, el que no quiera cansarla ni aburrirla. Y a pesar de que tendré en la cabeza todo lo que te dije, todo lo que hice, cometeré errores similares, volveré a mandar los mismos mensajes con distintas palabras y volveré a soñar con ese cuerpo que deseo tanto por momentos. Y volveré, seguramente a amontonar la misma sensación de fracaso. Pero será por razones distintas, no sólo por esa razón que ni si quiera a ti te conté y que tú siempre pareciste saber.


domingo, octubre 03, 2010

MIENTRAS

El día a día borra tu rastro lentamente. Mientras, tú te levantarás en la ciudad pequeña y caminarás por las calles limpias y despejadas hacia tu trabajo tranquilo y apacible. Él se habrá marchado antes y te habrá dejado su recuerdo que disfrutarás ahora mientras conduces hacia el trabajo. Pensarás en él agrandando así el recuerdo, las sensaciones, haciendo de él algo mejor de lo que es. Mientras tu recuerdo se irá borrando, iré olvidando la pequeñez de tus senos insinuantes y la forma en que me mirabas desde lejos en las salas llenas de gente, iré borrándolo todo. Tal vez incluso aparezca una sustituta que rellene esos huecos, que reciba mis mensajes, que me mire de lejos en las salas llenas de gente.


sábado, octubre 02, 2010

VARIANDO

Y los días en mi calma irán variando. Buscaré otras ocupaciones. Saldré a correr, veré la tele, escribiré otros cuadernos. Ocuparé mi tiempo en otras cosas. Ni siquiera tal vez en mujeres, por si sucede que me recuerdan a ti, por si empiezo también a escribir palabras para ellas en mi cuaderno, por si las confundo contigo o las apetezco porque se parecen a ti. Irán variando los días, pasando más o menos lentos, irán siendo iguales a días que pasé contigo, o serán completamente distintos. Iré pensando menos en ti. Tendré la tentación de borrar tu teléfono de mi agenda. Y un día me llamarás. Y no sabré si contestar o no.


domingo, septiembre 26, 2010

PALABRAS PARA ELLAS

Transcurren, sin ti, los días en calma. Otras van ocupando el lugar que tenía para ti en mis pensamientos. Que tenía para ti y ahora no tengo. Voy llenando poco a poco el cuaderno. Lo he llamado Palabras para ti. Y, no, no utilizo las palabras para ti en otras, para otras. Pienso palabras distintas. Y no sé si es porque ellas son distintas o soy yo el diferente con ellas. O si es que no quiero usar las palabras para ti, no quiero pervertir así esas palabras. Por eso les digo otras palabras, les escribo otras palabras, menos trabajadas, tal vez más alegres. A veces más espontáneas, a veces menos. Palabras para ellas que van ocupando el lugar que tú dejaste. Palabras para ellas que están aquí, conmigo.


sábado, septiembre 25, 2010

ETERNO RETORNO

Pasan los días sin noticias. Voy suponiendo cual es tu futuro e intuyo que me equivoco poco, que poco distará la realidad de lo que yo voy imaginando, intuyendo que ocurre, como ya ocurrió antes, como ya pasó. Una vez más, te lo dije, ¿lo recuerdas?, todo vuelve a suceder. Del mismo modo que antes. Así que pasarán los días mientras crece en ti la sensación de que siempre has sido feliz y que nunca dejarás de serlo. Por la mañana mirarás el teléfono buscando el mensaje que él te habrá enviado por antes de dormir, mientras tú ya dormías. Y sentirás que ese mensaje es el mejor que nunca te ha llegado, mucho mejor que el de ayer y mejor que todos los que recibiste antes, mejor que los míos, mejor que los que te sirvieron para ser ahora feliz. Contestarás siempre lo mismo, te quiero mucho mi amor, me abruman tus palabras. luego te llamo. Palabras tuyas que se parecerán mucho a otras que ya habrás dicho antes. Aunque ahora ya las habrás olvidado.


domingo, septiembre 19, 2010

INÚTILES

Y me llegan mensajes a mí. Que me desconciertan y no sé bien cómo contestar. Y lo intento pero no sé bien cómo hacerlo, qué hacer. Porque todo es más fácil y parece más evidente, pese a que a mí me confunda y no sepa bien cómo comprenderlo. Contesto los mensajes con evasivas, de manera absurda, uso la literatura, esa otra forma de manejar el lenguaje que no es natural, ni correcta, ni útil. Y le escribo palabras, muchas palabras que ella sólo puede contestar alabando mi literatura. Tan falsas son. Tan poco útiles. Una vez más las palabras. Aunque no sean para ti.


sábado, septiembre 18, 2010

LOS DÍAS EN CALMA

Los días pasan con calma lejos de ti. Ningún mensaje. Supongo que ya no te hacen falta, no sirven para tu felicidad ni para tus propósitos. Así que voy rellenando un cuaderno con las cosas que te podría decir y no te digo. A veces pienso en que cuando se acabe el cuaderno ya no pensaré en ti y podré romperlo. Tiene sesenta y cuatro páginas. Demasiado tiempo. Salgo a pasear. A tomar algo. Charlo con la gente. Veo mujeres a las que deseo. Deseo a mujeres con las que no me acuesto y no me deseo a mujeres con las que sí me acuesto y por eso me escapo rápido de su lado. Vuelven los días a su pasada felicidad. Al tiempo que viví antes de que tú vinieras.


domingo, septiembre 12, 2010

LOS DÍAS EN TU FELICIDAD

Han pasado los días en tu felicidad. Seguirás agarrada a ella y agarrada también a él, a quien te hace feliz. Has conseguido lo que querías, lo que anhelabas. Y ahora lo estás disfrutando. Saldrás por las mañanas al trabajo de su cama aún caliente y pensarás en lo feliz que eres mientras conduces, despacio, por la ciudad pequeña y sin tráfico. Él se habrá levantado antes y tú le habrás visto vestirse y marcharse de tu lado, habrás echado una última mirada a su figura antes de que cierre la puerta y habrás deseado que dijera, te echaré de menos, ten un buen día. No lo ha dicho, pero habrá sido tan vívida tu imaginación que tú creerás que ha sido así. En esas mismas mañanas mirarás el teléfono móvil donde no encontrarás mensajes. Y yo, pasando los días con calma, empezaré a pensar con claridad.


sábado, septiembre 11, 2010

LA MEJOR

Pasan días sin que me escribas y sé que han de pasar muchos más. Que no me escribirás en mucho tiempo porque alguien te está haciendo feliz. La gente feliz no escribe mensajes. Tú no me escribirás mensajes, ya no te harán falta para conseguir lo que quieres, ya él estará convencido de ti, de tus pequeños pechos y tu forma de no dejar hablar a nadie. Estará convencido de que no habrá nunca nada mejor, y se equivocará, porque no podrás ser la que serías si estuvieras aquí. Esa sí que sería la mejor. Esa que nunca conoceremos, esa que vivirá sólo en la imaginación.


domingo, septiembre 05, 2010

OLVIDO

Y a veces me olvido de ti. De los mensajes. De todo. Otras delante, otras palabras que decir, otras a quien decírselas. Y tú dejas de existir. Pienso palabras que decir. Palabras que no serán para ti. Y a veces sólo te me presentas de un modo extraño, pienso en que esto ya te lo he dicho a ti. Y dudo si volver a utilizarlo o no. En si eso que diré, que será lo mismo, no será una doble traición. A ti. Y a ella. No pienso sin embargo en lo que debería pensar. En que tú estás ahora mismo con otro, en la mesa de otro, sonriendo a otro, rozando el brazo de otro. Por mis palabras para ti.


sábado, septiembre 04, 2010

SIN RESPUESTA

A veces parece que todo se juntara para llevarme a ti. Un coche que es igual que el tuyo me hace preguntarme dónde estarás, y aventurar una respuesta en la que estás acompañada. Leyendo un libro, tu nombre, una palabra al fin y al cabo, aparece varias veces escrito. Tu ciudad en las conversaciones de la gente de al lado. Aquel lugar donde estuvimos un día sentados. En ese estado de cosas escribo varios mensajes, pero no los mando. Los guardo. Me aguanto las ganas de enviarlos y esperar, sabiendo que no servirán de nada. Salvo para aliviarme. Hasta que al final te los mando. Y no hay respuesta.


domingo, agosto 29, 2010

MENTIROSO

Miento. A ella le miento muy mal. Se me nota mucho. A otras, sin embargo, las miento muy bien. Miro a sus ojos y digo lo justo y necesario. No lo cierto. Si no lo que hay que decir. Muchas veces funciona. Consigo mi propósito. Verlas desnuda y en mi cama. Tu mientes, me mientes. Lo sé. Hace tiempo que lo sé. Normalmente sé cuando me mientes. Aunque hay veces que me cuesta discernir entre lo cierto y lo falso, entre el mundo que inventas y el que me cuentas. No puedo sacar la verdad de tus mentiras. En los mensajes no miento. Enfrente de ti no suelo hacerlo. Te soy sincero. Te digo que soy un mentiroso.


sábado, agosto 28, 2010

ENFRENTE DE MÍ

Enfrente de mí no hace falta que te mande mensajes. Trato de no despistarme con los detalles, de no fijarme demasiado en cómo se mueven tus labios, en el acento extraño de tus palabras, en tus palabras mismas que se alejan tanto de las mías, de las que yo suelo emplear. Trato de no despistarme mirándote los pechos, las arrugas que se te hacen alrededor de la nariz. Trato de concentrarme en lo que dices y en responder coherentemente. Trato de hablar simplemente. De la forma directa y abrupta que empleo y te gusta. Luego, lejos ya de mí, tú piensas en lo que dije y lo apuntas para después volver, ante el otro, a decirlo.


domingo, agosto 22, 2010

PROVOCACIÓN

A veces me envías los mensajes para provocarme. Quieres respuestas, quieres mensajes que puedas usar, mensajes que te gusten y que sepas que le van a gustar. Por eso me mandas un mensaje que has estado toda la mañana pensando. Y esperas mi respuesta. Pero yo no juego. No caigo en esa provocación. No por esta vez. O por un rato. Tú me mandas el mensaje y yo lo leo. Y lo guardo. O lo contesto: no sé que decir ante eso. Tú, decepcionada, te sientas y esperas, fumas y esperas, piensas en llamar y esperas, abres uno de los libros (tal vez uno de los que te regalé) y esperas y buscas. Hasta que yo ya no puedo aguantar más.



sábado, agosto 21, 2010

MARCAS

Te miras en el espejo, desnuda después de la ducha, el pelo mojado que gotea en las puntas, miras tu cuerpo desnudo y te gusta, y decides que está bien. Después, cuando muestras tu cuerpo desnudo, seco y con las marcas de la ropa, él también decide que está bien, que le será útil, que es lo que necesita ahora. Alarga la mano y toca uno de tus pechos mínimos, que habían estado aplastados por el sujetador. Su mano posada no es un roce, no es lo que te escribí en un mensaje ayer por la tarde, el roce sutil y mínimo que mi fantasía produjo en ti. La marca del sujetador en tu espalda, del broche que se te ha clavado no puedes verlo en el espejo y piensas en él sólo cuando notas mi mano falsa allí y después la suya, pasando por allí muy rápidamente. Más de lo que yo te prometí.