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martes, abril 07, 2015

BIG STAR, NOTHING CAN HURT ME, EL ÉXITO QUE NUNCA FUE


Llamar Gran Estrella a un grupo y Número 1 a su primer álbum suena un poco raro. Suena pretencioso y un poco chulesco. Así lo reconoce uno de los miembros de Big Star la banda americana de los 70 en un documental que repasa su trayectoria.

La historia de Big Star es una de esas historias curiosas que se dan en el mundo del arte, la cultura o el espéctaculo. Un grupo que suna muy bien, incluso escuchado hoy. Un grupo que se nota seguidor del pop de los 60 en una época en la que el rock y el naciente heavy lo iba tomando todo. Un grupo que lo tenía todo para triunfar, pero que no lo hizo.

Los críticos hablaban muy bien de sus discos. Y siguen haciéndolo. Pero, en uno de esos misterios inexplicables, su música no se vendía en una época en la que los discos se producían y vendían con rapidez y desenfreno.

En el documental Nothing can hurt me, los miembros vivos del grupo cuentan su historia, cuentan como las revistas especializadas hablaban maravillas de ellos, como los locutores de radio los ponían por las nubes, pero como ellos no tenían ningún éxito y no conseguían vender nada.

Años después grupos como REM se han declarado seguidores e influenciados por Big Star, que era no sólo una rara avis en el momento, sino también un grupo con una calidad indiscutible. En una paradoja de esas que guarda la vida, sus discos comenzaron a ser buscados mucho después de la desaparición del grupo, que acabó por reencontrarse sobre el año 2000.

Un documental, un libro, giras, todo el éxito negado, todo el reconocimiento les vino, tarde y un poco lateralmente, un poco mitigado, cuando ya no lo esperaban, cuando lo que habían hecho ya estaba olvidado por ellos. El nombre del grupo fue premonitorio, nunca fueron grandes estrellas, ni sus discos número uno. 


lunes, abril 06, 2015

EL REENCUENTRO CON EL AMOR BRUJO

La mezcla de culto y popular fue clave en las posvanguardias artísticas europeas y también españolas. Esa mezcla de elementos cultos, sacados de las ideas deshumanizadores del arte de Ortega y de lo más popular y clásico y conocido de cualquier arte, funcionó muy bien en el panórama artístico español.

Lorca y Alberti son dos ejemplos de ello. Sus mezclas de poesía culta y popular, tanto en los ritmos, como en las formas y en los contenidos, hizo que su poesía se elevara por encima de la media y que siga siendo hoy en día muy conocida por el público en general.

Esa misma mezcla de culto y popular la trabajó Falla en su Amor Brujo. Una obra que tiene momentos de música moderna, casi vanguardista, pero que recurre a lo mejor del repertorio clásico español, como la danza ritual del fuego, que enraíza con lo mejor de la tradición andaluza, con el flamenco y la canción popular.

Esa mezcla tuvo un gran éxito y son muchas las voces que han cantado a Falla, tanto clásicas, como procedentes del mundo flamenco y todas consiguen dar a la obra un tono popular, cercano y conocido que se mezcla con la música clásica y de aire vanguardista.

El estreno de la obra tuvo lugar en el Hotel Ritz el 15 de abril de 1915 y con motivo de esa efeméride, el Hotel volverá a representar la obra en el mismo formato que lo hizo en vida de Falla. Una oportunidad para recrear ese día, ese momento, esa emoción primera de escuchar y descubrir por primera vez una de las grandes obras de la música clásica española.


miércoles, abril 01, 2015

UN ANÁLISIS AUTORIZADO SOBRE KURT COBAIN


A punto de cumplirse 21 años de su muerte, Kurt Cobain sigue dando noticias. Los músicos muertos, tranformados en mitos, llenan todavía la imaginación, las listas de reproducción y sobre todo sirven para la fabulación y el interés. Si en España Paco de Lucía (si bien este antes de su muerte) y Antonio Vega tuvieron documentales (con mejor y peor fortuna) sobre su vida, uno, autorizado por fin y producido por su hija, hablará sobre Cobain y su vida.

Gran catalizador del odio y la rabia que llevaban dentro los adolescentes de los 90, esa generación X que estaba más allá de la generación perdida, que podían tenerlo todo y no querían nada, que estaban gobernados por la apatía y la incertidumbre en un futuro que finalmente ha acabado por estafarlos, Cobain y Nirvana pusieron banda sonora a ese desencanto que se vivía en la época.

Discos llenos de una música sucia, dura, con letras polémicas, que reivindicaban un estilo de vida diferente, huyendo de las mayorías y del sueño americano, la música de Nirvana conquistó el mercado y la crítica. Vendían discos y discos y con el tiempo se han convertido en clásicos.

Pero la figura de Cobain, que se suicidó en 1994, casi como un reflejo de lo que quería expresar, casi como en otro acto artístico, ha ido creciendo con el tiempo. Controversias, dudas, historias, mitos, todo se ha sucedido sobre su suicidio. Conspiraciones o asesinatos. Enfermedades mentales. Egocentrismo al elegir los 27 años, como otros míticos.

El documental que se estrenará en estos días hablará de Cobain y su música y de su muerte, seguramente. Pero más que eso, más que su marcha o su elección, importa su legado, sus discos, sus canciones, que aún se siguen escuchando, que siguen reflejando ese desencanto, antes propiamente adolescente, ahora casi generacional, vital. 


sábado, marzo 21, 2015

CALLE MELANCOLÍA

La mezcla de letras complejas, con grandes oraciones subordinadas, engarzadas unas tras otras con períodos de yuxtaposición, evitando las conjunciones, sobre todo las copulativas, y con una melodía que está muy por debajo de la voz, no suele dar buen resultado. Frases largas y difíciles de aprender, música también compleja, mala combinación, mal negocio.

Aún así, hay momentos en que esa mezcla, sobre todo la combinación de frases con una gran carga poética, llenas de metáforas e imágenes que sostienen una alegoría, consigue sonar y llegar a hacerse famosa y consigue, de una forma sorprendente que haya quien pueda repetir y cantar esa canción pese a todo.

Esa mezcla de poesía compleja y fama, de cierto barroquismo interpretativo y creativo, es la que se da en las canciones de Joaquín Sabina. Y se da con una complicación extrema en Calle Melanconlía, canción compleja, difícil de cantar, con largas y variadas frases, con una notable ausencia de conjunciones y con una transfiguración de la melancolía, casi materializada, casi tangible.

La melancolía tratada como un espacio físico y real, como un barrio cierto de la ciudad, es descrita a la vez como un lugar y como una rutina, una serie de actos que se realizan más o menos maquinalmente por parte del cantante.

Ese espacio, que no es más que la tristeza que todo lo cambia, que muestra la ciudad antes habitable y amada como un lugar que contamina, que crispa y que sobre todo evoca el recuerdo y el dolor por la pérdida. Porque es una pérdida lo que lleva a la melancolía. Porque es una ausencia la que la provoca.

Ese lugar donde no se sabe si es primavera, donde el humo, de la fábrica o el cigarro lo domina todo, donde no llega la primavera, ni los colores, de una extensión indeterminada pero interminable, habita al hombre más que el hombre lo habita a él.

En la segunda la parte la canción ahonda en el símbolo y expresando con certidumbres ya el motivo de esa pérdida; habla de la rutina vacía, de la añoranza, del olvido. Los compañeros de la melancolía. Los motivos de la imposible mudanza a la deseada alegría.

Melancolía, dolor, tristeza, pérdida, olvido, soledad, contadas con un profusión de metáforas y símbolos, materializados, solidificados en las escaleras de esa casa triste y solitaria donde el autor se sienta a ver pasar la vida. Porque poca cosa más queda por hacer en esa melancolía. Dejar pasar la vida. Ordenar los papeles. Resolver un crucigrama. Hasta que un día se abandone esa calle, se llegue al barrio de la alegría.


lunes, marzo 09, 2015

SCHUMANN Y LA LOCURA


La historia de la música, igual que la de cualquier otro arte, cuenta historias magnifícias de tipos peculiares que además de tener un gran talento para la creación artística han tenido vidas novelescas, diferentes y apasionadas. Muchos son los que pertenecen a ese grupo, uno de los más destacados es Robert Schumann.

Igual que muchos poetas y escritores, Schumann vivió durante años con un enorme miedo a la locura. Ese miedo a no poseer sus facultades, a no ser dueño de sí mismo, a estar entre los que perdieron la razón y el norte y sobretodo dejaron de ser ellos mismos, apresó a Schumann durante años.

Su gran defensa contra lo locura fue su mujer Clara, con la que le unió un amor apasionado, propio de la época romántica en la que vivieron y con un final apropiado para muchas novelas u obras de teatro de ese período. Cada vez más cercado por su problemas mentales, Schumann comprueba como su mujer le cambia por su antes amigo y también músico Brahms.

La sospecha de que su hijo era no suyo sino de Brahms pudo ser lo que empujó defivinitivamente a un sanatorio a Robert. Allí no acudió a visitarlo Clara, para no interrumpir su amor con Brahms, para no interrumpir su felicidad y verla manchada con la presencia de su antiguo amor y hombre ya perdido. Dos años pasa en el sanatorio tras un intento de suicidio. Voces le llamaban. Finalmente muere, con Brahms y Clara finalmente cerca de él pese a todo.

Toda esa historia de Schumann y su mujer, su romántica historia, su locura, sus miedos, el escándalo del trío amoroso de Clara con los dos músicos, se presenta ahora en la colección Alianza Música. Robert Schumann es el sobrio título que Martin Geck ha dado a su biografía que podemos leer en español desde poco más de 20€.


domingo, marzo 01, 2015

LA CELEBRACIÓN DE LA VIDA, WALT WHITMAN Y EL CANIJO DE JEREZ

La tristeza tiene una fama y un predicamento en la literatura que la hace casi el sentimiento por excelencia. La melancolía por diversas causas, la nostalgia, el dolor por pérdidas y tiempos y pasos y olvidos, generan ficciones y creaciones que son consideradas con gran crédito por parte de los críticos y el público.

Pero también hay un rincón para la alegría, para aquellos que quieren ver en el mundo un lugar habitable, un lugar bien hecho, un lugar en el que la alegría está presente y puede contagiarse y debe ser vivida por todos o al menos hay cierto deber humano en intentarlo.

En ese grupo de artistas está Walt Whitman. El poeta norteamericano, impresionado por la naturaleza salvaje de su país, por las luchas por la libertad que en él se llevaban (Lincoln en el poder quería cambiar las cosas), celebra la vida y el vivir en su obra. “Me celebro y me canto a mí mismo” dice el poeta, proclamándose como poseedor de la felicidad, como propagador de la felicidad.

En ese grupo está también El Canijo de Jerez, un artista que vende alegría, que quiere que esa alegría se propague y crezca y llega a todos los rincones. Una canción suya es una petición de ver la vida desde la alegría, desde ese carnaval que lleva dentro y que él vive permanentemente como una rebelión contra la vida tediosa, contra la vida triste que es tan fácil.

Perdida su pareja musical, Migue Benítez, que aportaba oscuridad a la música que ambos componían, que era el lado melancólico de esa bohemia que los dos vivieron en su juventud, la música de El Canijo lleva a un constante soleado, a una celebración de la vida, igual que Walt Whitman pedía, una vida por vivir, en todo momento.

No son comparables sus palabras, no estarán nunca al mismo nivel artístico, pero esa igualdad en el mensaje los conecta, a Walt Whitman y sus Hojas de Hierba y a un chico de Jerez, que pide que sonrías como arma contra el mundo. Porque ambos saben que la vida hay que vivirla. Y celebran cada momento y piden que los demás también lo hagan del mejor modo que saben. 





domingo, febrero 22, 2015

RUBÉN POZO Y LA INSATISFACCIÓN


Una de las constantes de la ficción en la vida adulta es la insatisfacción. El reflejo de esa insatisfacción, de cierto vacío vital que podría casi asimilarse al nihilismo, aparece en muchas creaciones como motivo de queja y a veces hasta de justificación por parte del autor.

Muchos intentan contar esa insatisfacción, otros la viven como una gran tragedia y la expresan con violencia o incluso con dolor hacia sí mismo, llegando incluso al suicidio. Y otros la combaten de la mejor forma que pueden. Ganivet, Larra, Bécquer, Juan Ramón, Baroja, son grandes autores de la insatisfacción, de la pérdida del tiempo o la vida en cosas que no importan lo suficiente, que no son suficiente para rellenar el interior.

Esa misma insatisfacción es un tema recurrente en las canciones de Rubén Pozo, primero con Pereza y después en solitario. Una insatisfacción que va contra sí mismo y contra el mundo y que está acompañada de comportamientos si no auto destructivos, sí comportamientos que van contra él mismo.

Tal vez el mejor ejemplo de la insatisfacción en sus canciones sea Matar al Cartero. Una canción que mezcla una fracasada historia de amor con ese vacío interior, esa insatisfacción que provoca la vida adulta con todas sus bondades y sus muchas renuncias y pérdidas.

Soledad, tristeza, vacío, búsqueda, derrota, fracaso, todo ese se mezcla en la situación. “Nada es suficiente y no sé por qué, me falta algo y no sé qué, tengo de todo, dentro de un orden, pero en el fondo nada que importe...” he ahí la insatisfacción que canta Rubén Pozo, una insatisfacción con la que es fácil identificarse porque todos la sentimos o la hemos sentido muchas veces.

En otras de sus composiciones se nota esa misma insatisfacción, de muchos tipos, vital, amorosa, laboral, sexual, que suelen acabar en fracaso y en dolor. Vamos tirando, dice la canción, como un resumen y una filosofía de la vida. Tirando, siguiendo, para ver si conseguimos esa satisfacción que se nos niega o nos negamos. Tirando contra todo, pero siguiendo, por si acaso, con tristeza, pero, al menos esta vez, sin tragedias. 



lunes, febrero 09, 2015

FRACASO, CANCIONES Y ENRIQUE URQUIJO

El fracaso, no entendido como pose, sino como situación real de un momento o de una vida entera, es un tema fundamental en el arte. Muchos son los que han hecho de su fracaso, o de su aspecto de fracaso o de su pose de fracaso, una clave del éxito, un elemento más que contribuye a su buen nombre.

En la música española el gran fracasado ha sido Enrique Urquijo. Por su vida y por sus canciones, incluso por las canciones que no eran suyas y cantó, Urquijo hizo del fracaso una de sus más grandes fuentes de inspiración.

Su trágico final contribuye aún más a fijar esa idea que de él tenemos. Le convierte aún más en un fracasado. Canciones como Quiero beber hasta perder el control, donde afirma absolutamente «y siento que mi vida fracasó» son un ejemplo de ese fracaso que Urquijo siente y lleva a sus últimas consecuencias.

La tristeza, la dejadez, se convierten en una constante en sus canciones, que a quienes escuchan le parecen una constante también de su vida, como si estuviera contando lo que le pasa realmente, y no fuera solamente un ejercicio literario. «Todas las noches, sueño que todo va bien, tengo trabajo y ella me vuelve a querer, luego despierto y veo la misma pared, no sé lo que hacer...» canta Urquijo en una de sus más tristes canciones.

Incluso en sus discos más alegres, los que hizo con Los Problemas, esa tristeza y ese fracaso aparecen, en canciones como Tu tristeza o Aunque tú lo sepas, siempre el fracaso persigue al protagonista, persigue a Urquijo hasta el final, hasta que acaba con él por no poder soportarlo, porque todas los días, después de buenos sueños, vuelve a por él.


sábado, enero 10, 2015

MIGUEL DE MOLINA AL DESNUDO


En el Teatro Infanta Isabel de Madrid se representa y estará en carteles hasta febrero Miguel de Molina al desnudo. Una obra que repasa la vida polémica y controvertida de Miguel de Molina, uno de los grandes de la canción española, que hoy en día hubiera sido ídolo de masas y que en la época que le tocó vivir tuvo que salir de España.

Cantante y bailarín, Molina, amanerado y homosexual, que tenía relaciones con hombres que apoyaron a la república española, que cantó para los republicanos, tuvo que marcharse del país tras recibir una paliza.

Su vida, llena de aventuras y anécdotas se revisa en la obra, entremezclada con sus canciones más famosas como Ojos verdes o Bien pagá, unas canciones que no eran suyas, pero que hizo suyas, pese a la gran polémica que tuvo siempre con Concha Piquer, que decía que realmente ella las hizo suyas y las hizo únicas.

Un artista matizado por su tiempo y por sus circunstancias, que ahora revive en la obra, espejo en el que se han mirado artistas posteriores como Bambino o Falete, como artistas de un género que los rechaza por su condición y por su vida, pero que los admira por su valía, su valentía y su talento.


domingo, enero 04, 2015

LA GRAN ESTAFA POP


Cuando en Alta Fidelidad de Nick Hornby Rob se pregunta si escucha canciones de amor porque está triste o si está triste porque escucha canciones de amor, en realidad se está preguntando si la tristeza es suya o si la tristeza le ha sido impuesta desde fuera por la situación que vive. El personaje de Hornby ha sido abandonado por su novia y escucha y ha escuchado miles de canciones sobre el amor y sobre su tristeza.

Esa sensación de extrañeza ante sí mismo y lo que siente se puede extrapolar a toda la cultura popular y lo que sentimos. ¿Sentimos algo o están nuestros sentimientos predefinidos? Y no sólo nuestros sentimientos, incluso nuestra historia, ¿está predefinida y se desarrolla luego tal cual lo hace en la cultura pop?

Las canciones, en más de un noventa por ciento dedicadas al amor, nos dicen cómo debe ser el amor, cómo debemos sentirnos al encontrarlo, incluso cómo encontrarlo y qué sentir cuando lo perdemos. Pero también el cine, desde Disney hasta las películas románticas, Disney para adultos, nos indican esas pautas. El diario de Noa, Todos lo días de mi vida y otras ficciones similares muestras historias de amor que después queremos repetir.

Las Barbies y los Action Man son modelos también que desde niños contemplamos como deseables, por su físico, por sus condiciones de vida. Lo mismo sucede con los superhéroes. Y pasa también con la poesía, idealización del amor y de la vida en los poetas más conocidos y más vendidos (Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de un Neruda casi adolescente, Rimas de Bécquer, un tanto banalizadas). Incluso la pornografía nos muestra una realidad idealizada donde el sexo es mucho más, mucho mejor de lo que luego se experimenta.

Toda la cultura popular nos indica cómo vivir, cuál es el modo correcto de sentir, qué debemos sentir, cómo debemos actuar, cómo deben ser nuestras historias, qué es lo que nos va a definir (salud, dinero y amor, y el amor, como tema principal sobre todo lo demás). Luego, la confrontación entre ese ideal, esa cultura popular que nos rodea desde que nacemos y la realidad, nos causa una enorme sensación de estafa, como si en nosotros, y sólo en nosotros eso no se hubiera cumplido, la promesa hubiera sido una mentira.

Ciertos autores, contraculturales tal vez podríamos llamarlos, hablan de una forma directa o metafórico de esa estafa, Chuck Palahniuk, Luis Cernuda incluso Pedro Salinas con su poesía amorosa conceptual pero alejada del idealismo, Albert Camus o Nirvana y el grunge y el punk y muchos otros vieron la estafa y la trataron y la señalan con el dedo. Pero está tan dentro de nosotros, de nuestra vida diaria, que hasta que no nos afecta, no nos estafa, no la vemos.



domingo, diciembre 21, 2014

DOS CANCIONES Y UN DOLOR: HOTEL CHELSEA NIGHTS Y PURPLE RAIN


Al hacer una canción, ¿tienen los músicos presentes otras? La música como actividad artística depende de la creación de un hombre, de un autor, pero ese autor, ese hombre, puede estar influido por algo que ha leído, que ha visto, que ha vivido, que ha oído.

Prince obtuvo un gran éxito con Purple Rain, tal vez su canción más conocida. Un medio tiempo, en el que el autor cuenta una historia de amor. Con una guitarra como fondo, la voz cortada y gritada a veces del cantante, la historia de esa lluvia púrpura que cubre a una mujer, nos llega como un aullido de desesperación amorosa.

Años más tarde Ryan Adams escribió Hotel Chelsea Nights, una canción con una guitarra y una voz que con una voz distorsionada y doliente nos cuenta la triste historia de un hombre que pasa sus noches en un hotel. La historia desesperada de un hombre que en una habitación de hotel, en una calle marginal, ve pasar su vida, sin que ella vuelva con él, sentada en la escalera como antes.

Dos canciones con una historia muy distinta, pero que comparten la desesperación común de un hombre. Y que comparten un sonido tan parecido que en ocasiones parece que la lluvia púrpura cae sobre las ventanas del hotel Chelsea en la noche. Unas voces iguales, que se rompen, una guitarra que busca el soul, y un coro casi idéntico que hace sentir la tristeza, la desesperación, la soledad, tanto de esa lluvia púrpura que caía, como del hotel sólo y sucio y abandonado.

Y esto, ¿es homenaje? ¿es utilizar un modo similar de contar una historia? ¿es un plagio? ¿es una casualidad? Difícil decirlo, pero escuchadas seguidas, puestas una tras otra, las canciones parecen hermanas de la misma desesperación, del mismo dolor. Y más que en música o inspiración en eso es en lo que son hermanas, en el dolor que transmiten, un dolor hermano, hijo de la misma música.


sábado, diciembre 20, 2014

MASA Y VIOLENCIA


Durante años los centros de reuniones donde se juntaba más gente no eran los espectáculos deportivos, limitados a las corridas de toros, siendo estas en plazas de los pueblos, improvisadas y delimitadas con carros, sino los teatros. Pese a que ahora las reyertas, las trifulcas y la violencia se puede ver en el deporte y nadie consideraría la ópera o el teatro como sitios peligrosos, lo fueron durante muchos años.

En los teatros madrileños había incluso dos facciones diferentes, los chorizos y los polacos, que se juntaban y discutían en los teatros durante las representaciones de dramaturgos del momento como Zavala y Zamora. Durante el siglo XVIII las disputas y el mal gusto en el teatro fueron tan grandes que las instituciones tuvieron que poner orden prohibiendo, por ejemplo, los autos sacramentales, que se habían transformado casi en obras de ciencia ficción que movían más a la herejía que al culto, como así constataron al prohibir estas representaciones.

Pero no sólo en el teatro, también en la música ha habido problemas entre el público. Mucho más cerca en el tiempo de lo que podríamos pensar, en 1913 se produjeron incidentes en el estreno de La consagración de la primavera de Stravinski. Su música y su representación, demasiado modernas para los oídos de los asistentes produjeron no sólo pitos y pateos, sino también peleas entre el público e incluso el lanzamiento de alguna silla.

Evidentemente unir a mucha gente en un recinto puede provocar incidentes. No todo espectáculo gusta a todos, no todos están preparados ni educados como para respetar a los demás. Y pese a que parezcan alejados del arte y la cultura, los incidentes han acompañado a los libros, las obras de teatro, la música. Pateos, pitidos, insultos y peleas han sido habituales en los teatros, entre los autores.

Cuesta imaginar que los incidentes ocurran ahora en el teatro o en la ópera, pero casi ninguna actividad humana está alejada de la violencia. Porque esta es inherente al hombre. El propio arte lo ha mostrado muchas veces.


sábado, diciembre 13, 2014

PERVIVENCIA DE LA ZARZUELA

Hay creaciones culturales que son hijas de un tiempo y que sólo se pueden dar en un tiempo y que pasado ese momento no tienen mucho sentido, o un sentido más bien nostálgico. Vistos, leídos o escuchados hoy, han perdido el sentido, la gracia y la vigencia.

Una de esas creaciones culturales que podrían pasar por difuntas es la zarzuela. El género chico español, hijo pequeño de la ópera, con piezas que mezclaban los entremeses y lo castizo con notas líricas e historias de todos tipos, fue enormemente popular y muy representado en todos los teatros de España.

Pero pese a que poco a poco el género ha ido perdiendo interés por el público general, y que ha quedado como algo que ya no se crea, que sólo tiene un limitado catálogo de obras que son las que se representan y triunfan.

Algo que es difícil de entender viendo esta situación es el éxito de los musicales, hijos a su vez de la zarzuela, con sus momentos actuados, sus historias similares, sus números de baile y su cercanía a la lírica. Esos musicales que han venido desde Estados Unidos tienen una relación muy evidente con la zarzuela y colonizan después los escenarios españoles.

Es decir que ese género que consideramos casi un fantasma, un género que tiene muy poca vitalidad, está muy vivo en su reencarnación americana que después cosecha éxito tras éxito en los teatros.

La editorial Cátedra publicó hace unos años una Antología del Género Chico, con textos que recopilan las más famosas y tal vez mejores zarzuelas: La boda de Luis Alonso, La Gran Vía, La Revoltosa y otros textos están ahí recopilados, y aunque queden casi como fósiles se puede ver en ellos lo que después encontramos en los musicales de Broadway y que tanto comulga con un público que no sabe que la zarzuela está detrás de todo eso.



lunes, diciembre 01, 2014

STREAMING vs GRATUIDAD


La idea de la que surgió el Círculo de Lectores era simple, pagar cada dos meses por un libro. No era mucho dinero. Y era un bien cultural. Y además te lo vendía un amigo, alguien en quién confiabas. Un libro cada dos meses, por un precio que solía ser igual cada mes. Era algo así por pagar una cuota por leer cada dos meses.

Esa misma idea es la que tienen los operadores de música en streaming, una cuota mensual por toda la música que puedas escuchar. Más barato que comprar un disco. Y sin las complicaciones de descargarlos, encontrar virus o que no es lo que buscabas. Un servicio móvil, económico y universal.

Para la industria de la música esa es su tabla de salvación, porque sin ella es posible que se hunda definitivamente. Casi no se venden discos y la venta de descargas no puede soportar los costes. Pero el problema de siempre es la gratuidad y la piratería.

Acostumbrados a no pagar por nada, ni siquiera por el whatsapp, ¿lo haremos por la música? ¿aunque sea por toda la música que queramos y por un precio bajo? Parece difícil cuando nadie está dispuesto a pagar por nada, y acumula contenidos infinitamente y sin uso.

Miles de discos, películas, series y libros son descargados y almacenados ilegalmente por supuestos usuarios que disfrutan o no de ellos, pero que mientras no generan ningún ingreso para los creadores que deben vivir de su trabajo.

Un asunto complejo, pero que con la educación podría cambiar y llevar el concepto de streaming no sólo a la música, sino también a los libros, el cine y las series, haciendo bajar las cuotas de la piratería, subiendo los ingresos del sector, generando trabajos y creando conciencia en los espectadores de que nada es gratis, de que hay que pagar los contenidos, porque si no sus creadores no podrán realizar más.

Google lanzará pronto su canal de música en streaming. Taylor Swift dice que se acabó lo de escuchar música gratis. Esperemos que sea así, que todo encuentre un equilibrio, entre el desmedido ansia del mercado y las compañías y el precio justo que pagarán los usuarios.


domingo, noviembre 16, 2014

A FAVOR Y EN CONTRA: LOS BEATLES


A favor:

1. Porque forman parte de la educación musical de todos, por lo que hicieron o por su influencia.

2. Porque inventaron muchas cosas.

3. Porque sirven para cualquier momento de la vida, para cualquier estado de ánimo.

4. Por Can't buy me love.

5. Porque deben ser los más plagiados de la historia.

6. Porque deben ser los más imitados de la historia.

7. Porque nunca publicaron un disco en directo.

8. Porque fueron como Bach, pero en el pop.

9. Porque tú tienes un ticket para montar.

10. Porque con el paso de los años siguen vigentes.


En contra:

1. Porque cansan mucho.

2. Porque están muy vistos y oídos.

3. Porque tienen unos fans demasiado furibundos.

4. Porque a veces gustan más los discos de jazz (o de la Creedence).



martes, octubre 21, 2014

LA LENGUA CHIVATA: EL CANTO A LA LIBERTAD DE EL CANIJO DE JEREZ


El Canijo de Jerez es el nombre artístico del cantante de los Delinquentes, el grupo jerezano que mezclando el flamenco con muchas otras influencias, con muchos otros sonidos y con mucho talento en las letras, supo hacerse un hueco y un nombre en el panorama musical español.

La Lengua Chivata es el nombre del segundo disco de El Canijo, que con su peculiar voz y su estilo ecléctico ha salido estos días. Financiado a través de un muy exitoso crowdfunding, el disco ya está disponible para la venta y esperando la gira de un artista que no deja de tocar en todo el año.

La Lengua Chivata ofrece doce canciones que giran en torno al tema fundamental de la música de El Canijo, y también de un tema principal en las canciones de los Delinquentes: la libertad. Con un aire muy hippy, de estar fuera del sistema y de las costumbres establecidas, El Canijo nos presenta a una galería de personajes que mantienen, pese a todo su libertad.

Chatarrero de Corbata o el Pájaro Andaluz igual que lo fueron antes el Pirata del Estrecho muestran otra vida posible, fuera de la ambición, el materialismo y el orden para vivir con libertad, fuera de las normas y las leyes, fuera del trabajo y la monotonía y librándose de las ataduras del mundo moderno y material.

Ese aire de huida, de libertad, proporciona al disco un aire de reivindicación que va más allá de la queja por la situación actual y que va más a la base de nuestra sociedad, una sociedad de la que hay que librarse para llegar a la verdadera libertad. Tal y como está la realidad, un poco de huida, de libertad de la verdadera, aunque sea en las canciones, en una promesa lejana, siempre saca una sonrisa.

Esa libertad se ve en la mezcla de estilos musicales, de ritmos que contiene el disco y en la sensación de bienestar que provocan sus canciones. Un disco que reivindica la verdad y la libertad, la alegría que podremos encontrar gratuitamente dentro de nosotros. O al menos podremos soñar con ella mientras lo escuchamos.


lunes, octubre 13, 2014

RUMBA Y TRISTEZA: MUCHACHITO


Un concierto de Muchachito es pura energía, es felicidad, es baile, es alegría. Pero las canciones de Muchachito no son canciones alegres. Sus rumbas son, en muchas ocasiones, canciones tristes, historias de amor muy tristes que acaban por ser bailadas.

Su canción más conocida, Siempre que quiera, esa dice “ojalá no te hubiera conocido nunca” es la canción triste del no olvido, de no poder quitarse de la cabeza lo que ha pasado, de no olvidar la cara de la persona a la que se ama. Pero cuando la toca en un concierto, incluso cuando suena en un bar, todo el mundo la baila.

Las canciones eléctricas de Muchachito, con su rumba catalana, su molinillo, su herencia de Peret y el Gato Pérez dejan un regusto triste, porque cuenta la historia triste de las cosas que ya no son. “Si sé que no estás no puedo dormir” “no estás si me desvelo” canta en aire, una de sus canciones más pedidas en los conciertos. Y después de bailar y saltar nadie piensa mucho en esa historia triste de soledad que hay en la canción, como si hubiera sido hecha en una noche en la que realmente no se podía dormir, en una noche de soledad absoluta y de añoranza a lo que se fue y no vendrá.

Incluso cuando decide hacer versiones elige y hace por rumbas canciones tristes. Te conocí en Primavera es una canción de un disco raro. Y también cuenta esa misma historia de pérdida, de desilusión, de una historia de amor que se fue.

La rumba cuenta historias tristes con una piel de alegría, con el baile y las palmas. Tal vez porque reírse de ello es la mejor solución. Tal vez para quitarse las penas bailando, para sudar la tristeza y quitársela y pensar en toda la felicidad que hubo.

Así es un concierto, un disco de Muchachito, mucha alegría con algunas historias tristes, contadas con una sonrisa o una risa. Y riámonos ahora, porque ya lloraremos después. 



domingo, octubre 12, 2014

RUMBA Y TRISTEZA: MIGUEL BENÍTEZ


La rumba es un ritmo alegre, que invita a bailar, a la felicidad. Pero tiene, sin embargo, un fondo triste, un fondo trágico que contrasta con su ritmo. Unas historias tristes que se cuentan con una música alegre, eso es la rumba muchas veces, la más triste de las músicas.

Miguel Benitez, una de los componentes de Los Delinquentes, es el ejemplo de esa dualidad triste y alegre de la rumba. Sus canciones, cada vez más oscuras, más negras, mostraban no sólo su vida, sino también toda la tristeza que vivir conlleva.

Chinchetas en el aire, Poeta encadenado o El aire de la calle muestran esa tristeza que puede esconder la rumba, esa biografía íntima que escribió Miguel de su vida y de lo que escondían sus sentimientos y su realidad.

Una vida en la que el amor es triste, porque no puede resolver la soledad absoluta del hombre, la soledad con la que nace y con la que muere. El ansia de libertad, la búsqueda de una vida acorde con lo que necesita de manera natural la personalidad de un hombre, son constantes en la obra de Miguel.

Y todo suele acabar en una gran frustración, en una tristeza que va mucho más allá de la puntual pérdida del amor o de la falta de dinero, una frustración que va más allá, que va hacia la verdad misma de la vida, una verdad que no puede satisfacer al hombre.

Problemas existenciales, que Miguel sabe expresar con viveza, con imaginación, con las palabras que los demás no saben poner a su vida. Así creó Miguel una obra que habría sido mucho más grande si no hubiera muerto prematuramente.

Una obra triste que sabía recubrir con alegría, mostrando así la paradoja que el es mundo, la antítesis entre vivir y sentir, entre vivir y pensar. La misma paradoja que muestra la rumba muchas veces, historias tristes y música alegre. Bailar mientras se llora. Y seguir cantando en medio de la noche.


miércoles, septiembre 24, 2014

LA TRISTEZA DE LAS CANCIONES O LAS CANCIONES DE LA TRISTEZA


Para no hacer daño a los receptores o para proteger a receptores inadecuados de algunas ficciones o de obras culturales, se califican estas por edades o se prohíbe su uso a menores. En otros casos hay advertencias, tanto a padres como a chicos, de que allí hay cosas que no les van a gustar: palabras mal sonantes, referencias sexuales, violencia, etc.

Se concentran estas advertencias en obras musicales, en películas y en videojuegos. Así, pensamos que los jóvenes estarán libres de recibir ideas inadecuadas. Y así, también los adultos podrán elegir si quieren o no ser receptores de esos contenidos inadecuados.

Nick Hornby dice en Alta fidelidad que esas advertencias existen y que son certeras, pero que hay otras que tal vez deberían hacerse. Una advertencia sobre la música pop y su tristeza. Sobre las letras que hablan de amor, sobre todo de la pérdida del amor que dejan devastado, herido, destrozado y hecho fosfatina a una persona.

Horas y horas, semanas y semanas, días y días escuchando canciones con mensajes negativos, con ideas sobre el amor y las relaciones tienen que afectar a las mentes, tienen que quedarse ahí grabadas, en el subconsciente y después aflorar sin remedio. Pregunta Hornby, ¿estamos tristes porque escuchamos canciones? ¿o escuchamos canciones porque estamos tristes?

Esa gran carga de tristeza y negatividad, pero también de ideas preconcebidas que los autores de canciones dan sobre el amor por fuerza han de influir en nosotros, así como lo hacen las comedias románticas, los libros o las películas de Disney, mostrando imágenes que para nosotros son deseables desde que somos pequeños, porque desde entonces toda esa gran maquinaria sin dueño y sin orden ha estado bombardeando nuestra mente con ideas sobre el amor.

La música pop no existiría sin el amor. Y gran parte del rock tampoco. Y del soul y el jazz. Y una gran parte de la ópera. Y un número enorme de películas y series de televisión. Todo ese consumo que hacemos, todos esos modelos que compartimos, nos invaden y generan ideas que se acaban por volver realidades, que acaban por afectarnos y terminan por servir de ruta para nuestras propias relaciones.

La ficción, el arte, encauzando a la vida hacia sus ideales. Y la vida, que no puede seguirlos, se vuelve dura y tensa y triste. En el libro de Hornby Rob lucha contra el desamor. Y conoce tantas canciones sobre el tema, que ya sabe de antemano cómo se va a sentir. Ya sabe que irá a casa y pondrá un disco y estará triste hasta que algún día deje por fin de esatarlo.



jueves, septiembre 11, 2014

EL TEATRO REAL UN POCO MENOS ARRIESGADO


El arte tiene siempre un componente de riesgo. Y por qué no decirlo de provocación. Llevar al espectador al límite de su comprensión y hasta de su paciencia para conseguir que se abra a nuevas experiencias, a nuevas realidades es algo con lo que el arte juega (o quiere jugar, a veces es sólo pretensión lo que consigue).

En la música ese límite ha sido puesto en cuestión muchas veces, por la música sinfónica, por la ópera, por el ballet o por el dodecafonismo. Stravinsky y La consagración de la primavera provocaron un enorme motín en el público que asistía a su estreno. Y lo mismo sucedió con Schoenberg y su dodecafonismo.

En los últimos años la programación del Teatro Real de Madrid había sido arriesgada, con obras que ponían a prueba a los abonados. Eso motivó un descenso en los abonos del teatro y la desafección por parte del público, acostumbrado a un repertorio más conservador.

Tras la muerte del consejero artístico del teatro Gerard Mortier y su sustitución por Joan Matabosch el catálogo de obras para la nueva temporada se ha hecho más clásico, más conservador, lo que ha motivado casi dos mil abonados más.

Entre la frontera del arte y el negocio, el teatro se ha movido más hacia el negocio, atrayendo a más abonados, pero ofreciendo una música no de menos calidad, pero sí de menos riesgo, una música que busca más la complacencia, que el estímulo de ver lo nuevo, de comprobar cómo evoluciona el mundo de la música y sus tendencias nuevas.

La convivencia entre arte y negocio siempre es compleja, pero en una institución pública, que lucha por el mantenimiento y la popularización máxima del arte, el arte debería prevalecer. Y con el arte un riesgo mayor, aún a costa de perder algún abonado.