Publicidad

viernes, julio 25, 2008

POR IRLANDA: TOBIA AND THE STORY OF THE GAY GUY

Tobia, al que ya habéis visto en alguna foto de los posts anteriores, es uno de los chicos italianos que viven en las casas que hay enfrente de mi apartamento. Lo conocí, al igual que el resto de su grupo, a través de Morena, y entre los dos, hemos desarrollado cierta afinidad.

Es la típica persona a la que nada parece preocuparla y siempre está riendo. Cualquier cosa le hace partirse la caja, y eso, en esta vida, es muy importante. Además, por lo que sea, nos hemos caído bien mutuamente, y podría decir que coincidimos bastante en la forma de ver las cosas. Con mirarlo, según la situación, se perfectamente en qué está pensando y a él, le pasa lo mismo conmigo. Alguien dice algo, o bien ocurre cualquier cosa, y al momento cruzamos las miradas. De verdad, un gran tipo.

Con Tobia y el resto (aunque la foto es del día antes).

Y ya que estamos, voy a contaros algo que nos pasó al poco de llegar yo aquí. Fuimos a un pub a ver un concierto de blues y entre canción y canción, Tobia se salía fuera a echarse un trujas. En una de estas, me salí con él a hablar un rato, y, según estábamos cascando, se nos acercó un viejuno que ya estaba allí con su cigarrito (en Irlanda no se puede fumar dentro de los bares).

Empezó a darnos la chapa con que qué hacíamos allí, si ya teníamos novia en Irlanda, etc. Al principio pensamos que era el típico paisanín emboligado, pero cuando se me acerca, me agarra del brazo y me dice: "Uhm, tienes muy buena musculatura", me aparté cagando leches. Le dimos la espalda y según sigo hablando con Tobia, me echa la mano por detrás, como pasándola por encima del hombro y me aprieta el pecho. Sin saber si darle una hostia o qué, me vuelvo a apartar y le digo que manos quietas, que no hace falta sobar para hablar. El pavo coge, se queda parado mirándonos, y se va para dentro.

En esas le digo a Tobia: "Anda, vamos a echarnos una birra", y nos metemos para la barra. Estamos allí con nuestra Beamish y se nos vuelve a pegar el viejuno. Yo miro por la ventana, veo que Morena, Lisa y las demás están fuera y me las piro para allá, dejando solo a Tobia. Mientras las estoy contando lo del pavo, sale Tobia acojonado y diciendo: "Me está cogiendo y diciendo que yo también tengo muy buen cuerpo. Que seguro que tengo a quien quiera". Hagamos un paréntesis en este punto: ¡JAAAAAARRRRLLLL! Uff, me hacía falta. Bien, continuemos: Estamos flipando pero las cervezas están en la barra, y afuera no nos dejan sacarlas, así que no nos quedan más cojones que volver a entrar.

El tipo se ha sentado en una banqueta y el muy cabrón, de paso ha tirado mi chaqueta al suelo. Me agacho a recogerla y me echa la mano a la cabeza, como para acercársela al rabo. Le quito la mano de golpe y como ya no podía más, le digo: "Mira tío, no se si eres gay esta noche o todos los días, pero como me vuelvas a tocar te pego una hostia que saltas la barra ¿Está claro?" pillamos las pintas y nos vamos a otro lado del bar, mitad partiéndonos el ojete y mitad sin saber muy bien que hacer.

Y es que entendedme. Yo he venido aquí a pasarlo bien, no a liarla a las primeras de cambio. Vale que el tipo era un gilipollas, pero ¿Quién me dice a mí que no es colega de la gente del bar? ¿O que tan solo iba muy pedo? Le caneo y ya la tenemos liada, que es lo que menos me apetece, la verdad. Así que nada, pasamos y punto. De hecho, después nos hizo tanta gracia que nos acercamos al tío y le dijimos que se hiciera una foto con nosotros (y así poder recordar ese momento). Y aquí tenéis la foto.


Asqueroso, ¿Verdad? Menuda paja se tuvo que hacer el muy hijoputa esa noche ¡Todo un cebolleta! Pero en fin, cosas que pasan. Aunque igual a Tobia le moló, porque anoche volvieron a ese bar. Yo pasé. Cuando lo vea, le pregunto y os cuento.

Que quede claro que no padezco ningún tipo de homofobia ni nada por el estilo, algo que ya sabéis los que me conocéis en persona. Simplemente que ese sobe gratuito me toco los cojones. Y como siempre, mi dedo, que ya está de puta madre. Ah, lo de “gay guy” del título del post significa “tío gay”.

6 comentarios:

kebrantaversos dijo...

en primer lugar, PERDÓN por no pasarme por aqui a menudo.
en segundo lugar, los viejunos maricones tocan mucho los cojones
el kebran

Julio Vegas dijo...

ya te digo. A partir de ahora, o pasas una vez a la semana, o voy a tu casa y te parto la cara como no se la partí al viejaldres

Anónimo dijo...

¡Pues yo si que entiendo que te metiera mano! je, je. ¿Si hubiera sido una chica hubieras echo lo mismo?

mammamia dijo...

Cuidado Julio que ese tipo tiene pinta de pederasta

Selene dijo...

jajajajajajajajaja.
Buena historia!!!!!!!!!!!!!!!

PINKY dijo...

Se parece un poco a Ian McKellen en "Dioses y Monstruos", viejuno gay too.