martes, noviembre 10, 2009

REUNIÓN NOVIEMBRE 2009

Nueva reunión de Creatura. Muy fructífero en lo económico y también en los comentarios y en todo lo demás.
Pretendemos llevar a cabo una exposición pero para eso hace falta fundamentalmente tener obras. Y eso es, por ahora, lo que nos falta. Así que animo una vez más a nuestros artistas a que se pongan a ello. Lo demás, ya veremos cómo lo hacemos.
A lo que vamos, para el próximo mes:
Portada: Ana
Editorial: Rubén.
Establecimiento: el bohío
Contra: Pinky
Importante la fecha de la próxima reunión. Como la navidad aprieta y antes hay un puente, la fecha para la reunión será el 30 de Noviembre, así que el tope para enviar será el 29.
El de diciembre es el fanzine de nuestro aniversario y estamos preparando algunas cosas que esperamos salgan bien. A esto estarán dedicadas las colaboraciones.
Por lo demás, seguimos buscando patrocinadores, colaboradores, así que si queréis estamos a vuestra disposición.
Y luego la noche se hizo noche, pero bueno, esa es otra historia.

Esto no es una reunión de Creatura

lunes, noviembre 09, 2009

ENFERMOS

Ahora que la mitad de la población está griposa, constipado o cosas peores, Zoilo, como médico que es, está muy ocupado. Tanto que su novia le ha dejado. Porque claro, esa mujer tenía una serie de necesidades que el eminente doctor no cumplía.
A saber quería que la llevara de compras y claro, con una urgencia cada tres minutos no se puede ir a ningún sitio. También quería que la llevara a ver no sé qué obra de teatro, pero la gripe A es una enfermedad muy pesada, sobre todo por la cantidad de reuniones informativas a las que hay que asistir.
Quería también una cena romántica, pero el pobre Zoilo no la llevó, porque cada paciente que cura le regala algo de comer y como cura casi a la mitad de sus enfermos, pues tiene natillas, sopa, pollo, chorizo y todo lo que quiera.
Esa mujer quería también sexo. Y ahí Zoilo quería ayudarla. Pero no pudo concretarse. Por lo visto había tenido que asistir a dos partos prematuros y la visión de esa parte del cuerpo le producía más nauseas que otra cosa.
Así que al final la muchacha pidió cita y le dejó. Se fue con un enfermo que había en la sala de espera y que era mono. No sabe que tenía sífilis. Así que Zoilo está tranquilo. Ella volverá.

Prácticas para médicos

domingo, noviembre 08, 2009

TOCARSE

Laura mientras tanto seguía con su vida habitual. El gran despacho con flourescentes, los papeles, las charlas con Ana, las salidas con Luis. Su esplendor físico iba consumándose. Iba casi creciendo. Parecía hasta más alta. Era la seguridad en sí misma.
Su pelo, algo más corto, sus ojos grandes, su ropa cada vez más cuidada y acertada, todo, le daba un aire de superioridad infinito. Al lado de Rubén, siempre un poco descuidado, siempre, si no se le advertía, equivocándose en la ropa, tardando mucho en cortarse el pelo, parecían una pareja imposible. Casi como si fueran de dos mundos que no pueden tocarse.
Y así era ya. No se tocaban. Pese a que Rubén no era consciente de ello, Laura sí que lo sabía. Sabía cuando había sido la última vez. Conocía bien a Rubén. Cuando estaba metido en un problema, no problema real, en un problema teórico, en un problema de los que le obligaban a pensar, estar con toda su energía puesta en él, se le olvidaba todo.
Hacía la comida de un modo maquinal, y le salía peor. Pero Laura no le decía nada. Ya sabía que encontraría una respuesta. Aunque ahora no sabía que pregunta se estaba haciendo. Él no solía compartir con ella esa pregunta. Pero muchas veces sí que le contaba el proceso y el final, como había llegado al fin a la solución.
A Laura le asombraba la capacidad de abstracción de Rubén. Y la forma de complicar las cosas más sencillas. Cómo era capaz de hacer de un problema nimio un problema de orden filosófico moral casi indescifrable. Ella no tenía esos problemas. No vivía en un mundo donde hubiera bien y mal. Las cosas simplemente eran y se hacían por que se hacían, no por una razón concreta, sino porque venían así o se deseaban así.
Laura sabía que no debía preguntarle. Que fuera lo que fuera a ella le convenía, porque así podía estar tranquila. Y no tenía que poner excusas. Porque no le apetecía tocar a aquel hombre en ese momento. Porque no sabía si le volvería a apetecer alguna vez.


sábado, noviembre 07, 2009

DESEO

Rubén pensaba en el deseo. En que el deseo podía con él. No siempre. Pero muchas veces. Que según se iba haciendo mayor el deseo no le contralaba tanto. Que podía sentirlo pero que sabía no hacerle caso, no dejarlo todo y satisfacerlo.
Rubén distinguía el deseo por Laura del amor por Laura. Al principio sólo sentía deseo por Laura. Quería meterse en su cama. Quería su cuerpo. Pero después, cuando la conoció, el deseo fue dejando paso a otra sensación. La de estar con ella todo el rato, desnudos o no. ¿Era eso amor? ¿O era sólo consecuencia del deseo, una forma de satisfacerlo?
También le sucedió que si bien al principio Laura era una más de las muchas a las que deseaba luego se convirtió en la más deseada. No la única, pero sí la que más. La que quería a toda costa. No es que no deseara a las demás. Era que deseaba a Laura por encima de las demás.
Con el tiempo ese deseo absoluto por Laura fue creciendo. No dejó de sentir las punzadas de deseo por las otras. Por muchas otras. Pero puestas en la balanza, el deseo por Laura era mayor. Así como lo era también la satisfacción que procurarse ese deseo le otorgaba.
Pero el problema de Rubén no estaba en el deseo. Eso había conseguido discernirlo también pronto. Que el amor y el deseo no van juntos. Que su problema no era desear o no a Laura. Porque deseaba o no a muchas otras. ¿Sería una cuestión, pues, de intensidad? Tal vez. Pero recuerda que también a María la deseó intensamente. Y sin embargo no sabe si la quiso o no. Y está convencido de que seguramente no lo hizo.
El problema estaba donde siempre estuvo. En Laura. En saber si la quería o no. Si la quiso o no. Si simplemente la deseaba y más que a otra, si sólo quería su cuerpo completo disponible para él, para saciarse o si era otra cosa.
Pensó en la supresión del deseo. Tal vez si la amaba podría pasar sin tocarla. A pesar de desearla. Así separaría el amor del deseo. Si seguía a su lado a pesar de no poder tocarla, de no querer tocarla, aquello sí podría ser amor. Y pensó que sería difícil. Aunque no cayó en que hacía mucho que no se tocaban.


viernes, noviembre 06, 2009

40 AÑOS DE BARRIO SÉSAMO

Creo que lo mejor que podemos decirles es gracias. Porque nos han entretenido, divertido, enseñado. Porque forman parte de nuestra infancia. Porque nos sirven aún para hacer chistes y para recordar el pasado, lo divertido que era el pasado, lo diferente y genial que fue para nosotros el pasado.
Así que, amigos de Barrio Sésamo, muchas gracias, por todo. Que cumpláis otros cuarenta. Por lo menos.

Todos estos y todos los que faltan

jueves, noviembre 05, 2009

CHISTES

Llega el otro día mi amiga Rocío y se pone a contar chistes. Los chistes son malos, no lo voy a negar, pero a mí me hicieron gracia. Porque mucho de los chistes depende más del momento y de la gente que te acompaña que del chiste en sí.
Aún me recuerdo llorando cuando Felipe me contó el chiste del almohadón poroso. Va un hombre al médico y le dice, doctor, cuando duermo sudo una barbaridad, y le contesta el médico, usted lo que necesita es un almohadón poroso. Y el paciente dice, y usted otro por hijo de puta.
Lloré de risa más de media hora por este chiste. No lloré de risa con los de mi amiga, pero también porque me he vuelto un poco digno y ya casi no lloro de risa. Ni de pena. Pero esa es otra historia.
El caso es que me ha contado varios chistes buenísimos, pero como yo soy muy malo contándolos no los voy a contar. El que quiera saberlos que se lo pida a ella que tiene mucha más gracia.
Pero, claro, hay un problema, porque siempre hay un problema, no como los de mi profesor de filosofía que tenía problemas rarísimos, como que un tío se le meara en el radiador de casa. No. Un problema de verdad. Es que a ella le hacen más gracia los chistes que a los demás y se parte antes de contarlos. Con lo cual yo no me entero bien del chiste y pienso que es más gracioso de lo que a mí me parece o que soy un poco tonto. Total que ella se lo pasa pipa y los demás no. O que soy tonto. No sé.


Muerto de risa

miércoles, noviembre 04, 2009

DIFICULTADES

Tengo una especial predilección por complicarlo, cuando no joderlo, todo. Quiero decir que las cosas suelen ser mucho más fáciles de lo que parecen o de lo que a mí me parecen, pero acabo siempre haciéndolo todo muy difícil.
El otro día me dijeron que tenía que llevar un paquete a un sitio. Pero antes tenía que sacar el paquete de la nave. Pero no cabía por la puerta. Así que pensé en cómo sacarlo. Lo primero que se me ocurrió fue por la ventana. Pero rompí la ventana y el paquete no salía.
Después se me ocurrió sacarlo empujando, porque estaba un poquito enfadado, pero no hubo manera, así que además de no sacar el paquete me rompí un hombro.
Por último cogí un mazo y tiré la puerta hasta hacer el hueco tan grande como el paquete. Y claro así ya salió por la puerta.
El único problema al respecto es que el paquete hubiera cabido por la puerta, si lo hubiera puesto en posición horizontal

¿Cómo pasar una viga por la puerta bisagra?