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sábado, mayo 03, 2008

TE QUIERO

¿Quién no ha oído a alguien, a cualquiera decir “te quiero” al colgar el teléfono en cada una de las cuatro llamadas que su pareja, normalmente su novia, le ha hecho en los quince minutos que lleva contigo? Pues a eso vamos a ir hoy.
El uso hace útiles a las palabras, pero también puede llegar a desprestigiarlas o a vaciarlas de significado. Esto último parece que va sucediendo con algunas, sobre todo con esa expresión “te quiero” que es tan fácil oír a cada segundo en cada esquina (tal vez el escenario de la esquina no sea el apropiado, lo admito).

De tanto decir “te quiero” esta expresión ya no significa nada. Es como cuando los empleados de Mc Donald’s dicen “gracias” a cada cosa mínima que le pasa otro compañero. Esos chicos cobran por decir “gracias” no por poner o freír hamburguesas.
Y que esto sucede así es evidente cuando el amigo que ha recibido la llamada insulta a su novia después de decirle “te quiero”. O cuando ya se lo han dicho quince veces antes de despedirse.

Dice Jaime Sabines: “En una semana se pueden coger todas las palabras de amor que se han pronunciado sobre la tierra y se les puede prender fuego”. No creo que sea posible, aunque tal vez sea necesario borrar todos esos “te quieros” vacíos que se pronuncian. Porque decir una palabra así despoblada de contenido pasa de ser cariñoso o tierno para ser sumamente cómico o absurdo o inútil.
Porque hay cosas evidentes que no precisan de ser nombradas de tan evidentes que son (de ahí que no sea necesario decir que quiero a quién quiero, que mis amigos son mis amigos y todas esas cosas). Porque son evidentes, son notorias y por tanto no hace falta señalarlas todo el rato, porque si se dice todo el rato pasa de ser evidente a ser superfluo.
Bien es cierto que es conveniente decirlo cuando hace falta. Y hacerlo bien. Con significado. O utilizar, según otra vez palabras de Sabines: “Ese otro lenguaje lateral y subversivo del que ama, tú sabes que te digo te quiero cuando en realidad estoy diciendo hace calor, ¿sabes manejar?) (la cita es de memoria y por tanto no será exacta). Es decir el otro lenguaje, las miradas, los gestos, la complicidad, las patadas
Por tanto, no vaciemos el lenguaje de contenido, mantengámoslo vivo y preciso y exacto y hagamos uso de todas sus posibilidades. (Cómo se me nota la profesión a veces). Mientras tanto, ya sabéis porque no os digo que os quiero. Por esto y porque es más que probable que no sea cierto.


Imagen cursi, como la expresión misma resulta casi siempre.

2 comentarios:

CRISTINA dijo...

pero a veces es tan necesario escucharlo mil millones de veces al dia que no importa que sea superfluo, insuso o incluso incierto.

P.S.del Cerro dijo...

Jode tio, como escribes, yo quiero hacerlo como tu, en serio. Y es que no hay que darle mas vueltas, el oficio es el oficio y ya esta y cada uno lo suyo.
Creo que de tanto leerte estoy empezando a quererte...eso puede pasar ¿no? je,je,je...
No en serio, lo haces muy bien.
Cada texto una leccion,gracias tio.