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domingo, diciembre 21, 2008

TIEMPOS

No ha habido tiempos mejores ni peores; eran años de buen sentido y de locuras; época de fe e incredulidad; periodo de luz y tinieblas; primavera de esperanza, invierno de desesperación; lo teníamos todo ante nosotros y no había nada; todos íbamos derechos al cielo, y marchábamos en sentido contrario.
No ha habido tiempos mejores ni peores, pensábamos en el futuro, casi vivíamos para el futuro y gastábamos nuestra fuerza en el presente, en el día a día, manteniéndonos al lado, juntos, tal vez unidos.
No ha habido tiempos mejores. No conseguimos ser tan felices desde entonces, pero no sabíamos que éramos felices, ni cuando cogidos por la cintura cantábamos o nos contoneábamos, ni cuando podíamos gastar todo nuestro tiempo en una sola y circular conversación sin sentido.
No ha habido tiempos peores. Estábamos solos y no nos encontrábamos. Pese a estar al lado y estar juntos y tenernos tan cerca con el teléfono y poder rozarnos y tocarnos todo el tiempo. Estábamos tan solos que alargábamos la mano para tocarnos y sabernos reales, más nosotros que a los que tocábamos.
No ha habido tiempos mejores ni peores, eran años de búsquedas, pese a que teníamos todo al lado, pese a que ya lo habíamos encontrado todo y sólo nos faltaba lo más importante, saber.
No ha habido tiempos mejores ni peores, ni hay tiempos que vuelvan, no pasarán las cosas de nuevo, no volverán a visitarnos, ni viviremos los roces, ni los alientos, ni los besos, ni las risas y las ayudas y las derrotas que parecieron a ratos victorias.
No volverán pero los espero, no sé si porque no tengo nada qué hacer o por si lo quiero de verdad y otra vez y ahora y siempre. No volverán y no lo sé. Pero yo lo espero.
Mi cuerpo descansará en la esperanza.

Tiempo y esperanza.

1 comentario:

CRISTINA dijo...

y mientras espero y espero cada día soy mas consciente de lo que hubo, aunque no vuelva, aunque antes no fuera consciente, aunque no fuera ni mejor ni peor que lo que hay ahora