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domingo, septiembre 15, 2013

MUÑOZ SECA Y LA VENGANZA DE DON MENDO, UN ÉXITO CONTINUO

La obra del teatro español del siglo XX más repuesta es probablemente La Veganza de Don Mendo. Una obra cómica que ha despertado interés en todas las épocas, desde su estreno hasta la versión que uno de los componentes de Tricicle estrenó hace pocos años.

El teatro de Muñoz Seca, teatro humorístico, recibió el nombre de astracán, un teatro que toma como base la realidad, pero que usa chistes, juegos de palabras y equívocos para conseguir el efecto cómico, para lograr la risa del espectador.

Muñoz Seca fue autor de casi un centenar de obras que llenaron la cartelera teatral y que sobre todo llenaron y siguen llenando los teatros, consiguiendo incluso que sus obras, sobre todo La venganza de Don Mendo, sean reeditadas en la actualidad. La plasmatoria, El verdugo de Sevilla, El alfiler o La Oca son algunos de sus grandes éxitos.

Leído ahora, el teatro de Muñoz Seca conserva cierta frescura en la velocidad de los diálogos y en la capacidad innata para saber buscar el efecto cómico. Prepara bien las situaciones, sabe dónde introducir los chistes, qué chistes van a hacer gracia y quién debe decirlos para que el efecto sea aún mejor.

La Venganza de Don Mendo ha convertido a Muñoz Seca en un autor universal. Sus colaboradores, tan buenos como él, han quedado en el olvido. Pedro Pérez Fernández o Enrique García Álvarez han pasado a ser simplemente un nombre que está junto al de Muñoz Seca en las obras que este ideaba.

Pero el Don Mendo, como se conoce también a la obra, es mucho más. Es una obra paródica, no tanto de las obras románticas ambientadas en la Edad Media, sino de la moda de principios del siglo XX de recuperar esas obras. Es, sobre todo, una parodia de Echegaray. Y más que eso, es todo un prodigio de construcción de obra humorística. Tanto que aún hoy sigue vigente su humor. Fernán Gómez convirtió a Don Mendo en un personaje icónico en su versión cinematográfica, pero aún así, la obra sigue funcionando y muy bien en cualquier escenario en el que se reponga.

Muñoz Seca escribió multitud de obras humorísticas, incluso escribió monólogos cómicos (adelantándose casi un siglo al llamado stand up comedy) para entretener al público en los descansos o centrarlo antes del inicio de su obra. Y creó una marca propia que si bien es despreciada por algunas historias de la literatura tiene una indudable categoría teatral y cómica.

Su final se vio precipitado durante la Guerra Civil. Reconocido monárquico, puso el teatro cómico al servicio de sus ideas criticando con mucha gracia al régimen republicano. Pero esto le valió ser detenido y ejecutado al inicio de la guerra. Fue el García Lorca del bando sublevado.

Pero la obra de Muñoz Seca y su forma de entender el humor y el teatro es universal. Contagió a los creadores de La Codorniz y su huella aún se ve en los escenarios, donde sus obras aún triunfan.



2 comentarios:

Félix Chacón dijo...

Cuenta la leyenda -no creo que sea cierto- que dijo su última humorada justo antes de ser fusilado: "Me lo habéis quitado todo, libertad, familia, pero hay algo que no me podéis quitar: el miedo."

Rubén Bravo dijo...

Cuenta eso la leyenda y a mí siempre me ha gustado creer que es cierto, aunque es poco probable que sucediera.